martes 24 de enero de 2012

Menú degustación

Si esta foto fuera parte de un menú degustación podría describirse así: recorte de señal de prohibido sobre una cama de lascas de piedra y fachada caldero con detalle de ventana con reflejos de día de lluvia.
Los ingredientes:  pimiento para la señal, berenjena para las lascas de piedra, arroz blanco para la señal de prohibido huevo duro, cacao para la ventana, y  por último, para los reflejos de día lluvioso: setas de las llamadas pie azul.

Una locura culinaria, pero la excusa perfecta para poner una foto que me encanta.


domingo 25 de diciembre de 2011

Los deseos para el año 2012

Mis deseos para el 2012, que aprendamos a mirar hacia la luz, salir de la sombra, de lo oscuro, ¡da la vuelta! El cielo está precioso.

sábado 24 de diciembre de 2011

Miradas


Mirar, desde la calma, pararse y reflexionar, es la única forma de saber quién se mueve y quién está quieto, cuál es nuestra vida y cuáles son otras historias que poco importan.

miércoles 14 de diciembre de 2011

Reflejo natural

Primero, con la aparición de la fotografía,  los pintores dejaron de representar de una manera realista, empezaron a concentrarse más en la expresión de emociones sin importar que la imagen se tradujera en algo real. Después la naturaleza quiso modernizarse a su manera, comenzó a deformarse y a crear sus propios puntos de vista originales.
A esta composición la llamaron: reflejo natural

lunes 12 de diciembre de 2011

Llama, la puerta


A veces hay puertas que llaman para que pases, y tú las cruzas porque son de color azul y puede que al otro lado luzca el sol

sábado 26 de noviembre de 2011

Cúpula recortable

-Es el mejor precio que puedo hacerle, mi última oferta, más no puedo bajar.
-Aún me parece caro, no sé.
Andrés mira a su mujer levantando las cejas, ésta asiente animándole a seguir regateando.
-Mire, le estoy haciendo precio especial, si fuera un japonés yo le habría dicho que por esta cúpula tendría que pagarme...digamos...
El vendedor saca una pequeña libreta del bolsillo de atrás, rápidamente escribe una cifra y se la enseña.
-¡Eso es una exageración!
-A usted estoy dispuesto a vendérsela por mucho menos, tenga en cuenta que este tipo de cúpulas sólo se fabrican aquí y es de un material del bueno, el mejor, bien acabado, irrompible, además se puede plegar y transportar sin problema ¿qué dice amigo?
La mujer se adelanta y observa la cúpula.
-Nos han enseñado una parecida en el puesto de al lado y costaba la mitad...
-Pero señora, ¡La calidad no tiene comparación! Mírela, fíjese bien, además esa seguro que no era recortarle.
La pareja se mira, él se toca la barbilla, ella le tira de la manga, asienten.
-Nos la llevamos


jueves 24 de noviembre de 2011

Sol de invierno y teatros de sombras



 En los días despejados en que hace mucho frío, doy paseos dejándome guiar sólo por las calles donde hace sol, camino sin rumbo disfrutando del calor suave en la cara.

Ese día terminé en una plaza que está pegada a una sala de teatro independiente, en verano la cierran para hacer representaciones de teatro al aire libre y en invierno es el reino de los perros del barrio. Aunque el sol marcaba claramente el recorrido calle abajo, me quedé ahí un rato.
Me gustaron las sombras de los cuatro árboles y las farolas sobre la pared del fondo, esa que en verano es el escenario y al ver mi sombra allí reflejada, se me antojó que podía jugar a un teatrillo de sombras...con vosotros.

miércoles 16 de noviembre de 2011

De buen rollo (dulce)


¿Por qué los escaparates de las pastelerías y de las tiendas de dulces, sean del país que sean, son tan pegajosos? ¡Cuántas narices habrán quedado pegadas en éste!  Y ¡qué agradable es un rollo dulce!

martes 8 de noviembre de 2011

Increíble bata de wata

Algunas imágenes que impactan, como la de este escaparate, quien lo haya diseñado ha dado en el clavo para atraer la atención de los viandantes. Porque es una muestra en movimiento, muy adaptada para nuestros tiempos modernos, podríamos hablar de un escaparate en flash donde los maniquís aunque estáticos parecen estar transmitiendo que si quisieran, podrían moverse.
En el momento en que lo vi lo tuve claro, era igual que las imágenes de la película Los increíbles

Los dos hombres podrían ser los que aparecen cubriéndose la cabeza con un paraguas y con actitud amenazante, mientras que las dos mujeres aguardarían en posición de preparación para la batalla.
Está claro que la bata de Wata da mucha fortaleza, tanta que a pesar de los años no ha dejado de estar de moda. En realidad no es cualquier prenda, se trata de uno de los elementos del matriarcado, es como el traje de super mujer de las madres, el uniforme con el que se enfrentan a los retos caseros antes de salir a empezar el día fuera. Otro elemento indispensable del equipo de ama de casa, son los rulos que vendrían a actuar como una especie de casco protector.

Hay gente creativa por naturaleza, capaz de explotar a fondo las posibilidades de un producto, el diseñador del escaparate forma parte de este grupo. Esta persona ha conseguido transmitir que una súper heroína puede ir vestida con bata de wata pero también nos ha traído el modelo masculino con sus características particulares, no hay más que imaginarse a un hombre hecho y derecho: pelos por todo el cuerpo, la bata abierta hasta el tercer botón dejando ver sus pectorales y las piernas al aire únicamente protegidas por dos calcetines cortos.
Creo que la bata de wata sería el atuendo ideal para un portero/a de edificio/a ¡qué mejor uniforme que este tan hogareño! Y está claro que con la actitud de los del escaparate ahuyentarían a todas las malas compañías.

lunes 24 de octubre de 2011

Lluvia con botas

Llueve, la gente camina con botas oscuras y gabardinas oscuras, y pensamientos oscuros.
En los coches atascados, el vaho y los limpiaparabrisas aburridos derrapan de un lado a otro del cristal. Cuando consiguen avanzar, se escucha el suelo mojado y los coches pasar como si los hicieran a la plancha: uno shhhhhiiiiiiiiiiiii, otro shhhhhiiiiiiiiiiiii otro más shhhhhhiiiiiii
A la salida del colegio, los niños y niñas  pasan por debajo de los paraguas de madre, que esperan en la puerta, hasta llegar al aire libre, donde ya no llueve. Los que tienen más suerte llevan botas de goma color rojo y van al parque a saltar encima de los charcos hasta vaciarlos.
Oscurece y el parque poco a poco se vacía, como los charcos.


martes 18 de octubre de 2011

Mar de mostaza

Cuentan que el hombre rico hizo traer del otro continente esclavos para trabajar en sus minas. Estos llegaron a cavar tan profundo que se encontraron con criaturas con las que ninguna persona había soñado. Muchos de ellos morían pero eran sustituidos por otros nuevos y estos a su vez por otros, es difícil saber cuántos de ellos murieron entre aquellas paredes de roca.
Cuando la montaña, herida de muerte, se negó a dar más oro, el hombre rico mandó colocar todos los cofres y transportarlos al puerto. Allí llenó hasta veinte galeones de oro y se preparó  para partir de vuelta a su país.
Los marinos del lugar le recomendaron que esperara mejores tiempos para ese viaje tan largo, pero el hombre rico no atendía a razones y en cuanto tuvo todo preparado, la comitiva zarpó.
Cuentan que esa tormenta fue la mayor en la historia de aquellas islas. No hubo un solo barco que quedara a flote, todos se hundieron y con ellos el oro que tantas vidas había costado. Después de varios días de tormenta, las aguas se calmaron, no consiguieron encontrar ningún resto, el mar se lo había tragado todo, quizá como recuerdo del oro arrancado a las entrañas de la tierra, desde entonces el agua es dorada.


miércoles 5 de octubre de 2011

Miradas diversas

-Ahora mira ésta.
-¡Es bonita!
-Dime, ¿qué crees que piensa la mujer de la foto?
-¿Ella?
-Sí
-....hum...Ha visto algo en el mar, estaba sentada para que le hicieran la foto y de repente ha visto algo ahí flotando.
Era...una botella. Aunque estaba cansada de tanto andar, se ha quitado la mochila y ha bajado corriendo hasta la playa...
-¿Ves algo más?
-Sí, ahora está en la playa, las olas han acercado la botella casi hasta la orilla, ella espera.
Llega rodando hasta sus pies, haciendo clin, clin, clin al rozar con la arena, ella la coge, está vacía pero lleva tapón, la mira al trasluz y descubre que hay un papel en el interior. Retira el corcho y consigue sacar la hoja, la despliega, está en blanco, le da la vuelta, aparece un mensaje: "TE OBSERVAN". El agua hace que las letras se difuminen como si llovieran.
La mujer deja caer la botella al suelo y se gira,  mira hacia donde estamos asustada, pero no nos ve.

-¿Ves algo más?
-....¿eh?
-¿Quieres añadir algo más?
-No
-Pues, pasemos a la siguiente fotografía.

jueves 29 de septiembre de 2011

En secreto


Ella se empeñaba en quedar en aquel parque, le gustaba, decía, sentarse cerca del arroyo y aprovechar el sol de la tarde para leer mientras le esperaba.
Él no conseguía llegar puntual hasta esa punta de la ciudad.
Ella se quejaba de que él siempre llegaba con retraso.
Él era incapaz de confesarle que en realidad llegar no le costaba tanto, cada día salía de trabajar y tomaba el recorrido más rápido. Pero al atravesar el camino que iba por el alto del parque y verla ahí sentada, cerca del arroyo leyendo al sol, no podía evitar pararse a mirarla, hasta que se daba cuenta de que llegaba tarde, apretaba el paso e iba a su encuentro.
Cada día, ella fingía un enfado y él inventaba una excusa.Cada día, ella sabía que él le miraba, cada día él sabía que ella sabía. En realidad los dos sabían su secreto.

jueves 15 de septiembre de 2011

Fronteras de cristal


Me encantan los escaparates, no todos claro, los que más me gustan son los que te atraen hacia ellos como si fueran una puerta mágica sin tú saber qué es lo que habrá en el interior de la tienda.
No recuerdo si el de la foto era de una tienda de dulces o de jabones, sólo hay algo que tengo muy claro: con paisajes como éste llegas a entender que los niños se coman el jabón pensando que es una chuchería.

Ahora que lo pienso ¿qué tendrá de malo comer jabón? Por ejemplo si te comieras una pastilla de esas pequeñitas que probablemente tenga problemas de personalidad porque más parece una chuchería que cualquier otra cosa, y te diera un ataque de gases, te saldrían pompas por todos los agujeros de tu cuerpo, sería bonito e incluso daría buen olor.

Los escaparates de pastelería tienen una característica común, te atraen hasta que pegas la nariz en el cristal. Recuerdo una vez cuando era estudiante, apoyar la nariz sobre el cristal de una cafetería bastante cara donde se podían disfrutar todo tipo de dulces, hacía un frío horrible y nosotras paseábamos hacia el metro, quizá alguien de los que disfrutaban de un trozo de pastel de chocolate en el interior, al vernos ahí fuera se acordó de cuando era joven y en vez de dulces comía jabones.

sábado 3 de septiembre de 2011

Encuentro en clave de verano


Era viernes por la tarde y Toni era incapaz de seguir las palabras del profesor, el calor del mes de agosto hacía que los conceptos estadísticos se evaporaran de su cabeza dificultándole aún más la concentración. Abrió un poco la ventana de la clase confiando en atrapar alguna racha de viento despistada, en lugar de eso entró el traqueteo de las ruedas de una maleta por la ventana y se enroscó en sus oídos. Suspiró deseando que llegara septiembre y desaparecieran todos los turistas.

En la calle, Lei Chang, inmune a sus deseos continuó empujando su pequeña maleta de lona hasta llegar a la Plaza del Rosío donde desplegó el mapa y pidió indicaciones al camarero de una terraza que le mostró el camino hasta su pensión.
Después de una larga ducha, eligió un vestido corto color caldero que contrastaba con el tono maiz tostado de su piel, se calzó unas sandalias y salió.Quería disfrutar de las vistas de la ciudad al atardecer desde el Mirador de Santa Lucía y decidió que ése sería un buen sitio para empezar.

Después de clase un compañero convenció a Toni de que salieran aunque fuera sólo un rato a tomar una cerveza. Él dudó, el examen estaba cada vez más cerca y la estadística se le resistía. Mientras intentaba tomar una decisión su amigo le condujo hasta el tranvía y antes de que pudiera darse cuenta estaban en el mirador con unos botellines.

Lei Chang y él llegaron casi a la vez, Toni iba distraido intentando encontrar un buen sitio desde el que disfrutar de la brisa del río, al cruzarse con ella no pudo evitar aspirar el olor suave que emanaba de su cuerpo, cerró los ojos para identificarlo con más claridad, pero cuando volvió a abrirlos ella se había ido.

Lei había descubierto el punto perfecto para tomar una fotografía y se dirigió hacia allí antes de que Toni pudiera darse cuenta. La buscó pero su amigo comenzó a llamarle porque había encontrado un hueco libre en la balaustrada, Toni fue hacia allá y se puso a mirar al horizonte algo desorientado.

Lei Chang le descubrió cuando paseba bajo los emparrados, Toni como si hubiera identificado su presencia, dirigió los ojos hacia ella y sus miradas se encontraron. A partir de ahí no intentaron entenderse con palabras, habría sido imposible, sólo dejaron que sus cuerpos volvieran a encontrarse.






lunes 22 de agosto de 2011

He tomado una determinación


Este blog lo empecé a escribir en el año 2009, al inicio mi idea era compartir algunos de los relatos que había ido escribiendo, después empecé a poner fotos que hacía y a dejarme llevar por las historias que me contaban.

He ido afinando la vista para encontrar relatos detrás de las imágenes pero también me he cruzado con muchos carteles divertidos o curiosos en esa investigación. Con el tiempo los carteles se han convertido en una de las categorías principales de mi blog hasta desarrollar sus propias historias, por eso he creado otro blog llamado carteles por el mundo que os invito a visitar.

La idea es que Mar abierto siga siendo un blog de relatos y fotos mientras que Carteles por el mundo pase a ser un blog más humorístico donde ir escribiendo rápidas anécdotas y comentarios sobre todos los carteles que me encuentro por ahí o que amablemente me hacéis llegar.


viernes 19 de agosto de 2011

Maniquís al desnudo


Los maniquís son el mejor avance de la tecnología en estos últimos siglos sin ninguna duda. Está claro, antes eran tan pálidos y con tenían esas formas tan escarpadas que daban la sensación de pertenecer a la familia del Capitán Spock. Durante mucho tiempo los que parecían más humanos eran los que se usaban en las pruebas de los coches, esos que llevan los redondelitos que indican que tenían radiaciones en todas las articulaciones de su cuerpo.

Las cosas han cambiado mucho hoy en día hasta existe una cosmética de maniquís, esta misma tarde vi a unos con pestañas.

Supongo que también tendrán sus necesidades espirituales, el otro día al pasar por el escaparate de una tienda de complementos para hacer yoga me encontré con éste, reconozco que como eran los días en que el Papa estaba en Madrid al principio me pareció que en lugar de estar en una postura del saludo al sol estaba rezando, después mirándolo con algo más de calma me di cuenta de que no llevaba nada de ropa.

Reconozco que me chocó, estuve mucho tiempo dándole vueltas:, ¿sería una forma de reivindicación nudista frente a la riqueza de las vestimentas del clero en Madrid? ¿o se trataba sólo de una respuesta adaptativa por el calor que ha hecho en la capital estos días?, ¿una vuelta a la filosofía hindú tradicional?

Hoy he encontrado la respuesta, me la he encontrado vestida con el modelo de yoga de nueva temporada, resulta que sólo la estaban cambiando de ropa.

En la vida de los maniquís a veces hay momentos más complejos y otras más sencillos. Si queréis ver algunas anécdotas más sobre ellos, aquí tenéis otras entradas sobre el tema:

Maniquís a la última moda: Esta primavera me voy a bucear
Maniquís : los sexis, y los que dan ganas de tocar aunque nos lo prohíban
Maniquís enamorados en la intimidad de la niebla de verano
Maniquís que sufren Amor a primera vista



miércoles 17 de agosto de 2011

Con "m" de amor

Amor, amor, amor,
amor cálido, amor rojo,
amor de amanecer, de atardecer y de noche, aunque menos,
amor adolescente, amor de verano,
amor escondido, amor furtivo,
amor helado, amor derritiéndose,
en caricias, en abrazos,
amor de sabores, amor de piña, de naranja, de melocotón,
amor suave, impuntual
amor, amor, amor...

En el parque un grupo de niños espera con el dinero justo para un helado sin enteder lo que está pasando ahí dentro, las madres se abanican en los bancos.

Paisaje o no

A veces me encuentro con un mundo que no sé si es verdad o mentira

martes 16 de agosto de 2011

Premonición


-Es un poco tarde ya. Debe estar pasando algo malo ahí fuera.
-Otras veces hace rato que habríamos salido.
-Y la gente estaría bailando
-Bueno quizá se hayan retrasado sin más.
-Ya pero el merengue de los lados se está empezando a derretir, quizá tengan que retocarlo.
-Tranquila seguro que antes de salir, vienen  y lo arreglan.


-No me gustaría asustarte pero ¿crees que nos estamos hundiendo?
-Hace rato que tengo esa impresión, sí...
-Me cuesta ver mis zapatos, si nos hubieran puesto encima del bizcocho como otras veces quizá podríamos aguantar más, pero este ridículo promontorío de nata no parece que vaya a sostenernos mucho más tiempo.
-Y las cosas en la cocina están demasiado tranquilas... ¡Eeeehhh! ¡deja de tirar de mí!
-No lo hago a propósito, me estoy resbalando.
-¡Bueno se va a poner mi vestido!
-Creo que no lo vas a necesitar algo me dice que en esta ocasión no va a haber tarta.

domingo 7 de agosto de 2011

Una habitación con vistas

Desde que les descubrieran juntos, no volvieron a verse. Ella quedó prisionera en el Viejo Palacio aislada de todo mundo exterior, incluso se rumoreó que había enfermado o quizá desaparecido. 
Pero él sentía su presencia, por lo que todos los días a eso de las cinco se acerca a la ventana del ala sur, donde intuye que la tienen recluida, y parado frente a ella, observa la quietud del reflejo en el cristal. 
Por un pequeño espacio de tiempo es feliz sabiendo que los dos ven lo mismo.

martes 2 de agosto de 2011

Cumpleaños feliz, te desean tus amigos de Parchís


Son las cuatro y media, hace ya algún rato que  la poca gente que aún no se ha ido de vacaciones se refugió en algún bar con aire aconcidionado a comer algo. En el bar de la esquina, el dueño pasa la bayeta haciendo círculos  y sonríe a una mujer que entra con paso rápido y le pregunta si aún puede comer..
 -Claro que sí -dice el hombre- para los pocos que quedamos aquí, mejor será cuidarnos ¿no le parece?
-Genial, ¿puede darme la carta?
Mientras espera, saca un periódico perfectamente plegado de su bolso y lo abre sobre la barra.
-¿Va a tomar algo de beber?
La mujer da un respingo.
-Perdone, no pretendía asustarla.
-No tiene importancia, tomaré..., una copa de Ribera, por favor.
El hombre se da la vuelta y canturreando busca la botella en la estantería, un teléfono empieza a sonar, la mujer descuelga y las voces de unos niños cantando el Cumpleaños feliz de Parchís se escuchan al otro lado. Por primera vez desde que ha entrado, ella sonríe mientras espera a que terminen.
-Gracias, gracias, ¡vaya! ¿Cómo conocéis esa canción?......bueno el día no va mal, con mucho trabajo......aún no sé qué será pero espero una gran sorpresa....yo también....besos y gracias por llamar.
Cuelga y con la sonrisa congelada en los labios se queda mirando la pantalla del móvil.
-Aquí tiene su copa de vino, a esta invita la casa, que es un día especial ¿no es así?
-Disculpe, le agradecería si me trae el menú o me dice que puedo comer, tengo un poco de prisa.
-Claro está, el menú, no se hable más.
El hombre se lo alarga y dándose la vuelta se dirige hacia la cocina mientras tararea "cumpleaños feliz, cumpleaños feliz te desean tus amigos..."


-¿Tomará algo más?
-No gracias, tengo que irme ya.
-Escuche, no quería molestarle con lo de antes, es que esa canción significa mucho para mí y cuando la escucho me emociono, me trae muy buenos recuerdos.
-Sí, a todos nos trae recuerdos...
-En realidad, cuando la cantábamos antes, nunca pensamos que podría llegar a ser tan famosa.
-¿Cuando la cantaban?, ¿quiénes?
-Parchís, claro está.

La mujer se fija por primera vez en el dueño del bar, es un hombre de baja estatura, una cara redonda algo hinchada que resulta amigable por los restos de unas pecas en la nariz. Las cejas son rubias y  no muy pobladas y el poco pelo que le queda está enroscado detrás de las orejas. Su sonrisa le resulta familiar, pero no sabría decir si es por todo el rato que ha pasado allí o porque realmente le ha reconocido.
De repente mira la hora y dejando un billete sobre la barra sale con rapidez, el hombre continúa canturreando, cuando ella voltea la pared de la esquina del bar no ve los papeles que en colores primarios anuncian las especialidades, pero en su cabeza unos niños de rojo, verde, amarillo y azul cantan recordándole que un año más se va alejando de aquella infancia.

martes 19 de julio de 2011

Distancias cortas


 Chico y chica quedan (por primera vez) a tomar algo
-¿Te apetece que vayamos allí?
-Vale
-Me alegro de que hayas podido venir
-Sí, he estado algo liada estos días
-Estas muy guapa
-Gracias
-Tenía ganas de verte
Ella sonríe
-Ha sido un día muy largo de espera
-Quizá tenía que haberme hecho más de rogar...haber quedado no sé, dentro de un par de días.
-En todo ese tiempo no sé qué habría podido hacer sin tí, aunque quizá no sé, podría haber quedado con la otra.
Ella le mira entornando los ojos y ahora es él quien sonríe.El camarero se acerca a pedir,  él pide una cerveza y ella un vino blanco, luego se levanta para ir al baño. Él sigue sus pasos con la mirada nervioso mientras da golpecitos con los dedos sobre la mesa, luego saca el móvil comprueba que no tiene ninguna llamada y lo vuelve a guardar, repite el ritmo sobre la mesa, vuelve a sacar el móvil.
Ella antes de volver a la mesa, le mira de lejos y sonríe.
-A lo mejor habrías preferido haber quedado con la otra hoy- dice seria acomodándose en la silla.
A él casi se le cae el móvil del susto, no la ha visto llegar.
-¡Era broma! Tenía muchas ganas de verte.
El chico se acerca hacia ella buscando su mirada, una copa de vino atraviesa el corto espacio entre ellos y se posa sobre la mesa.
-Un vino y una cerveza ¿verdad?
Ambos jóvenes se alejan y miran sus copas asintiendo...

viernes 15 de julio de 2011

Me he puesto reflejos


El lugar en el que hice esta foto no me parece especialmente bonito, no sería de esos puntos de mi ciudad que me traen recuerdos o por los que me gusta pasar, en esa calle suele haber mucho ruído, tráfico y nada que llame especialmente la atención.

Pero la imagen del reflejo me gustó, ver nuestro paseo dominical al revés, como si fuera una diapositiva,  esa mezcla extraña entre nosotras paradas en el cruce y las señoras mayores enfrente (todas esperando a la misma señal para ponernos en marcha). Y el semáforo que marca verde y las señoras mayores que cruzan  justo por encima de la corbata roja y luego contiúan por la de rayas ¿o era por el paso de cebra? Creo que esa mezcla entre dos mundos fue lo que me llevó a hacer la foto.

Quizá los reflejos nos ayuden a conocer nuestros mundos un poco mejor ¿no os parece?

miércoles 13 de julio de 2011

Día de mercado


Estábamos en una zona casi desértica, nos dirigíamos hacia nuestro siguiente destino cuando al entrar en una aldea vimos una gran aglomeración de gente, el guía nos explicó que era día de mercado y se ofreció a que lo viéramos. Decidimos parar.
En la entrada de la vía principal, un grupo de niños jugaba con una pelota improvisada, todos ellos cubiertos de polvo, algunos mayores les miraban y reían con bocas melladas, otros se molestaban de que entorpecían el paso hacia el mercado.
En cuanto nos vieron, parte de ellos dejaron la pelota y empezaron a seguirnos. La gente nos miraba extrañada, aunque Marruecos es un país turístico aquel lugar no parecía ser de los más visitados.
Al pasar la nube de polvo y la aglomeración de la entrada, se veían unos pocos puestos desperdigados con sus productos perfectamente amontonados en el suelo.

Lo que más me gustó de ese mercado, sin lugar a dudas fueron los colores: los azules de las túnicas de los hombres del desierto, recortados sobre el rojo del los tomates, el color sucio de las patatas y al fondo el naranja de las mandarinas y la luz de los limones…todos ellos regando el suelo del desierto salpicándolo como pequeñas chispas.

De nuevo, podría decir, que me gusta esta foto (y punto) pero siempre se me ha dado mal resumir...

sábado 9 de julio de 2011

Peligro de derrumbe

Aquel lugar es mágico, a un lado del camino aparecen las ruinas en silencio, con discreción como si quisieran disimular que hace siglos las campanas del monasterio hacían temblar el valle.
La naturaleza lo ha ido invadiendo todo, en la antigua nave principal de la iglesia crecen los árboles. Desde el exterior las trepadoras suben y pasan a través de los agujeros y ventanas luchando contra los muros que aún batallan por permanecer en pie.

Cuando llegas a ese entorno sientes una atracción que de manera incontrolable te lleva hasta el interior, accedes pasando un arco que se sostiene de milagro y miras arriba y a los lados con sorpresa y admiración, lo único que no se ve con facilidad es un cartel que anuncia que no deberías entrar justo donde estás porque puede producirse un derrumbe.

A veces pasa, que los sitios más atractivos, son los más peligrosos.

lunes 4 de julio de 2011

Juguetes y viajes en el tiempo

Voy a crear una nueva etiqueta en el blog de juguetes perdidos. Si te fijas, hay muchísimos por la calle. Cada vez que veo uno me pasa lo mismo, me entra pena, en primer lugar por el muñeco abandonado y también por el niño o niña que lo perdió.

Pero tenemos que distinguir entre dos tipos de juguetes perdidos, los que se pierden de verdad, y los que son víctimas de una limpieza a fondo.
Todas las casas familiares pasan por un momento de limpieza en el que se tiran esos objetos de años (e incluso siglos) anteriores. Hay lugares como: el dormitorio en la casa del pueblo, o en el apartamento de la playa o el de casa de tus padres, que conservan la estética de otro tiempo: entras y te sientes abducida por el pasado, con todos esos recuerdos envolviéndote.

Ésa es la visión romántica, pasa sobre todo cuando se trata de tu habitación, pero cuando entras en la de otra persona y si encima es mayor que tú, suele ocurrir que hay algun muñeco que te da mal rollo: como las muñecas de porcelana, o esos muñecos de goma que suelen tener el pelo como si pertenecieran a un grupo de rock moderno y van desnudos y retorcidos por la vida. Aparte de estos tipos, existe otro: los muñecos de fieltro, como el de la foto.

Para mí éste forma parte de los que dan mal rollo, de hecho mirándolo bien creo que me recuerda a las muñecas hinchables por ese gesto en los labios y esa semi apertura de los brazos...¡Ya está! Seguro que el inventor de las muñecas hinchables perdió un muñeco como éste en la infancia, siempre soñó con recuperarlo y como no pudo, buscó una excusa para seguir disfrutando de un muñeco igual fuera de sus primeros años...

viernes 1 de julio de 2011

Un pequeño detalle


Tenían muy pocas cosas en común y quizá por ese motivo, se detestaron desde el primer instante, no hizo falta que se dirigieran la palabra. En el pasado, ocupaban lugares opuestos de la tienda, quién sabe si por azar o por predisposición, una terminó en los trajes de servicio doméstico y la otra en los de restaurantes caros, así es la vida.

Pero hace unos meses, cuando iniciaron las reformas en la tienda, tuvieron que cerrar parte del local, de los cinco escaparates que daban a la calle sólo dos quedaron abiertos y quizá por dar una imagen de las distintas ropas que había en el interior, ellas fueron las elegidas para ocupar el de la calle principal. Las obras durarían tiempo, pero ambas pensaron que con la compañía de la otra, los días se iban a hacer mucho más largos.

La primera vez que hablaron fue un día de invierno en que llovía a mares, por la calle no pasaba un alma y no había nada con lo que distraerse. La estirada hizo un comentario sobre el mal tiempo que estaba haciendo toda la semana y la otra, le dio la razón.

A partir de ese momento comenzaron a estudiarse, intentando que la otra no se diera cuenta, algunos ratos charlaban, otros se ponían al corriente sobre sus vidas...para otoño eran uña y carne, cada día lo pasaban divertidas criticando los modelos de la gente que pasaba por la calle.

En primavera la sirvienta notó cómo cuando su compañera le hablaba, algo extraño pasaba en su interior, al principio se asustó, pero luego le gustó, en realidad era la primera vez que se sentía tan viva. Compartieron muchas tardes románticas observando pasear a las parejas y las puestas de sol.
A comienzos del verano empezó a haber movimiento en la tienda, las obras estaban ya muy avanzadas y los empleados iban colocando día a día las ropas en su sitio original.

No hizo falta que lo dijeran, ellas supieron adivinar que ésa sería su última noche juntas, el destino quiso que en pleno mes de agosto, una tupida niebla envolviera la ciudad. Por primera vez pudieron estar a solas y aprovecharon esa intimidad tantas veces deseada. Se despidieron dejando que sus cuerpos soñaran juntos, mezclándose, acariciándose, impregnándose de cada fibra de la otra, para recibir la madrugada con el recuerdo de los momentos vividos juntas.

A la mañana siguiente todo estaba como siempre, salvo por un pequeño detalle.

martes 28 de junio de 2011

Reflejo sin más historias


Me encanta esta foto, está mal que yo lo diga pero es así. Pensaba subirla cuando hubiera encontrado una historia digna de ella pero he desistido, creo que no la hay, porque la foto lleva su propia historia dentro, ella es la responsable de contarosla y si vosotros queréis, de compartirla.

viernes 24 de junio de 2011

Flores buceadoras o decoración sumergida

¿De dónde le surge la idea a un decorador de sumergir las flores en agua dentro de un jarrón? La respuesta está clara, parece que lo que las vuelve más atractivas es poderlas ver en otro medio, por eso cuando te encuentras con alguien de tu país en el extranjero te hace tanta ilusión ¿no?

Hoy he querido darle un lavado de cara a la decoración de casa, he sumergido un par de marcos de fotos, la cadena de música y la tv en la bañera, aún no consigo pillarle el punto artístico, pero seguiré practicando.

Vale es una pequeña reflexión sin importancia, pero es mejor que decir: subo la foto porque me gusta.

lunes 20 de junio de 2011

Mentiría si digo que no es verdad

De pequeña me regalaron un libro sobre hadas, no era el típico de cuentos sino una edición especial bastante grande, con tapa dura y con dibujos e historias de todo tipo.
Estaba tan bien hecho que llegué a pensar que las hadas, los enanos, los duendes y las criaturas mágicas de los bosques podían existir. En el interior venían historias de gente que se había quedado dormida en el bosque y al despertar se había encontrado con las hadas, después al volver, descubría que en lo que para ella había sido sólo un rato, en su mundo habían sido varios años.

Durante este tiempo aprendí que esos seres no existen o eso he creído, hasta que el revoloteo de sus alas a mi alrededor me ha despertado y me he encontrado en este lugar, con tres de ellas sentadas en mi rodilla, mirándome con curiosidad.

jueves 16 de junio de 2011

Triangulos, colores y recortables


Ésta es una foto bien ordenada: primero están los triángulos, podría hacerse como los jueguecillos estos que te aparecen a veces en algunas páginas que te preguntan ¿cuántos triángulos hay aquí? Yo veo tres: el que forma el muelle con el monumento, más claro es el del puente al fondo, también el propio monumento tiene forma triangular, aunque puede que haya alguno más.

Luego están los colores, el azul del pantalón vaquero que es igual al azul del río, el rojo del pantalón del fondo, igual que el del puente y el color del monumento igual que la chaqueta del fotógrafo, todo parece en equilibrio, todo recto y geométricamente ordenado.

Sin embargo lo que me llevó a hacer esta foto fue el charco, ese recorte de lluvia donde se refleja un monumento redondo que rompe con toda la armonía de alrededor. No sé si tendrá relación o no pero cuando de pequeña me mandaban recortar algo siguiendo la línea de puntos, siempre acababa saliéndome...

lunes 13 de junio de 2011

Duda existencial


Se supone que cuando ves un escaparate entiendes frente a qué tipo de tienda te encuentras. En este caso no es así, por mucho que leo el cartel y observo el interior, no soy capaz de llegar a ninguna conclusión.
El maniquí de delante está completamente desatado, en una posición sexy enseñando musculitos, en cambio el de atrás aparece mucho más recatado, sin mostrar casi carnes e incluso tímido.

Quizá el de los calzones naranjas quiera decirnos algo, algún mensaje en clave como por ejemplo que los arreglos de pantalones y los cambios de cremallera son tan buenos y rápidos que él mismo se ha quitado la ropa para experimentarlo en sus carnes ¿o quizá debiera decir plásticos?
Si finalmente le dan buen resultado, quizá convenza al tímido de atrás.

miércoles 8 de junio de 2011

Farmacia google

A esta farmacia no le falta un perejil. Tiene carteles a tutiplén que anuncian todo tipo
de remedios. Como siempre los más demandos son los que actúan contra la calvicie (aunque no sirvan para nada), también otros que ofrecen productos para los más jóvenes de la casa.

Cuando vi toda esa información pensé que me encotraba ante el google de las farmcias, pero al fijarme mejor me di cuenta de que era imposible.
El cartel de "timbre"desde sumanuscrito de papel reaprovechado, me sacó de mi error. De él dependían todos los demás, por mucho que la clientela se sintiera atraída por la publicidad, sin su participación no podrían entrar. Era sencillo sí, pero imprescindible.


martes 7 de junio de 2011

La colada


-Mira hacia allá
-¿Dónde?
-Ahí detrás
-No sé qué quieres que mire...
-Donde la ropa tendida ¿ves?
-Sí, veo la ropa
-Quiero decirte algo
-¿Sí...?
-pero no me mires a mí, que me da corte, mira la ropa
-¡Vaaale!
-Quiero decirte que estoy colada por tí.

domingo 5 de junio de 2011

Hellow Kiki


Cuento con un destacamento de personas que armadas con sus teléfonos móviles, hacen fotos a carteles y demás curiosidades que encuentran a su paso. Gracias a Page podemos disfrutar de esta fotografía. Me confesó que de la risa que le entró al sacarla y tuvo miedo de ser descuebierto, pero pudo conseguir su objetivo.

De todos es conocida la imagen de la gente en el metro de camino al trabajo con la bolsa de comida y la mirada perdida. En los últimos años, se han puesto de moda unas bolsitas de plástico que imitan a las de papel con todo tipo de decoración: rayitas, flores, dibujos y como no podía ser de otra manera, también personajes infantiles. En este caso: Kitty, pero si os fijáis bien en la bolsa, el nombre que aparece no es ése sino Kikky.

Es posible que la propietaria no sea consciente de que en su bolsa no pone ¡Hola gatita! sino ¡Bienvenido sea un polvo! Y probablemente se extrañe de las insinuaciones de sus acompañantes en el metro.

De todas formas, me gustaría hacer un llamamiento a la gente que hace falsificaciones para que cuando cambien el sentido general de la marca, como ocurre en el ejemplo, deberían transformar también el logo. Me gustaría ver a esta gatita con un latigo y un tanga de cuero acompañando el logo de Hellow Kikky, creo que quedaría mucho mejor.

lunes 30 de mayo de 2011

Utopía en suspensivo


Este cartel es para todos los públicos: por un lado señala la salida a aquellos que deseen abandonar el parque y por otro, da un indicación para: los más soñadores, las parejas de paseantes románticos o para quien simplemente se atreva a improvisar.

Los puntos suspensivos como oráculos del presente, indican el principio de un viaje hacia lo desconocido, es como si dijeran algo así como: si vas en esa dirección, tú serás el artifice de tu propio destino, no puedo indicarte, no soy capaz de anticipar lo que encontrarás allí, aunque dos personas hicieran el mismo recorrido, su camino sería diferente, imprevisible y único.

En realidad la mayoría de los carteles nos guían con una actitud de estar por encima del bien y del mal, se atreven a señalar con total seguridad cuál será tu destino, el punto de partida y llegada, la distancia e incluso el tiempo que tardarás en llegar.

Pero a veces tienes la suerte de encontrarte con uno como éste y poder continuar avanzando hacia donde tú elijas...

domingo 29 de mayo de 2011

Evolución "prohibido fijar carteles"


En el post anterior hablaba de ese misterioso negocio sin ventanas ni escaparate en el que nunca vi entrar a nadie, que había quedado cubierto por los carteles.
Reconozco que la sencilla petición que dejaron por escrito en un cartón en la puerta me generó curiosidad. Ahora cada vez que paso me fijo en él, pocas semanas después de hacer mi fotografía, limpiaron la fachada, la pintaron y pusieron un flamante letrero que informaba de que estaba prohibido fijar carteles con el clásico final de "responsable la empresa anunciadora".

Al día siguiente me encontré con este tímido papel donde una chica muy seria y responsable se ofrecía para trabajar, hasta ahí todo bastante común, si no fuera porque estaba pegado justo al lado de la prohibición.

Quizá fue un despiste de la chica responsable, o puede que no, quizá quiera demostrar que es tan responsable que está dispuesta a asumir las consecuencias por haber pegado su cartel en un lugar donde está prohibido.

Siempre me he preguntado qué tipo de medidas pueden tomar contra la empresa anunciadora, ¿llenar sus fachadas de carteles?, ¿hacerles limpiarlo todo?, ¿qué harían si se tratara de una profesional autónoma?
En cualquier caso de ser yo la chica responsable (posibilidad remotísima) no me habría atrevido a pegar mi cartel en esa fachada, tiene un pasado oscuro...

jueves 26 de mayo de 2011

Sobre puertas, carteles y cartones

"No poner carteles, esto es una puerta de salida y entrada"

La gente que criculaba por esa calle, no sabían de la existencia de ese negocio, muchas de esas personas negarían que allí hubiera nada y te dirían que la farmacia de la izquierda está pegada al bar de la derecha y punto. Sin embargo sí hay algo, un negocio con sus trabajadores, sus horarios y ocupaciones, sólo que no tienen ventanas ni escaparate.

Quizá el que sea diferente del resto de las tiendas de los alrededores hace que los que ponen los carteles lo hayan considerado un muro y peguen información de conciertos, teatros y todo tipo de actividades culturales, sin darse cuenta de que están sellando una puerta.

Esto ha llevado a las personas que trabajan en esa madriguera, a poner un cartel (el de la foto) para reivindicar sus derechos. ¿Qué tipo de gente trabajará allí?¿cómo puede ser que en todo este tiempo nunca haya visto a nadie salir por esa puerta?
Aún no he resuelto el misterio, pero sigo estudiándolo de cerca...

domingo 22 de mayo de 2011

Súbete el ánimo con jalea ¿real?

Estoy absolutamente convencida de que esta abeja se está recuperando de una baja reciente por depresión o algo parecido. La verdad es que ser una persona que se dedica al trabajo cara al público tiene que resultar duro, sobre todo cuando tienes problemas de salud. Y más aún cuando debes ser un ejemplo de energía.
Yo creo que la abeja tiene una depresión de las gordas, porque ayer fijándome bien, me di cuenta de que lleva una de venda en la muñeca derecha hecha con papel de embalar transparente, la pobrecilla hasta intento suicida ha tenido y sus jefes la ponen ahí a sonreir y a animar a la gente a que levante cabeza. ¡Qué pocas luces! si hasta a ella le cuesta sujetársela, no hay más que verla.

No es por meterme en lo que no me llaman pero me da en la nariz que a esa abeja para que haga bien su trabajo, deberían darle una buena dosis de Jalea real.

viernes 20 de mayo de 2011

Sobre normas, restricciones y demás


Este cartel lo encontré en la puerta de una Iglesia. No, no es mi intención criticar al clero (aún no he bebido lo suficiente) sino hablar sobre las normas y restricciones.
¿Qué puede llevar a alguien a pensar poner un mensaje que obligue a que dejes tu chicle? Quizá hayauna razón: los turistas siempre hacen cosas raras y fuera de lugar cuando no están en su país de origen, luego cuando vuelven se sienten obligados a cumplir y vuelven a comportarse como personas normales.

Quizá tú nunca mascarías chicle en la iglesia de tu barrio... porque nunca entrarías y punto...perdón dije que no me metería con la iglesia.

Vale supongamos que haces caso (aunque seas un turista) y dejas tu chicle en el lugar señalado pero ¿puedes cogerlo a la vuelta? Porque habrá algunos que quizá quieran recuperarlo, que si te lo acabas de meter en la boca estás justo en el mejor momento, utilizando el lenguaje publicitario, concretamente en el de la explosión de sabor.

En ese caso ¿qué ocurrirá cuando haya confusiones? Si pasa con los paraguas ¿cómo no va a pasar con los chicles? Me imagino algo así como una viejecita que sale de misa de doce y se agencia el chicle de fresa más gordo de debajo del cartel. Tras ella sale un señor con bombín contento mientras imagina el sabor de su súper chicle de fresa. Cuando entiende lo ocurrido, corre detrás de ella.
-Perdone- le llama pero
Ella nada continúa impasible
-¡Perdone!
El hombre llega hasta la altura de la señora que está haciendo una gran pompa rosa, la mira con cara de pocos amigos. Cuando le ve, ella se pone nerviosa y el chicle se le estalla en la cara. Mientras se quita los trocitos que se le han quedado pegados en las mejillas dice:

-Sí, dígame, jóven.
-Ese chicle que se ha llevado era mío ¿le importaría devolvérmelo?

Ella duda un momento y evaluá sus posibilidades de huída, debe considerar que son muy difíciles porque al poco se saca el chicle de la boca y se lo da al joven.

Pero esto afianza una idea que cada vez tengo más clara: hay cosas que es mejor no regular.

Destierro

Hay cosas que uno no elige, pasan así, tal cual. Como el lugar en el que naces, éste te distingue de los demás irremediablemente, sin que puedas hacer nada para controlarlo.

El pez naranja nació como todos sus hermanos de un huevo, pero ¡cómo iba él a saber que formaría parte de un experimento decorativo del parque? Al principio le costó aceptar que estaba obligado a mantenerse tan lejos de los suyos, separado por esa barrera infranqueable y transparente que marcaba la pecera. Se distrajo al conocer a los patos y a un par de cisnes, vio muchos paseantes circular a su alrededor e intuyó a sus hermanos nadando debajo de él, pero nunca se sintió bien del todo, al contrario, siempre se definió como el pez desterrado.

jueves 19 de mayo de 2011

lunes 16 de mayo de 2011

Puntualidad

Hace tiempo que no llevo reloj, no recuerdo muy bien cuándo me lo quité no recuerdo, en realidad hoy en día las horas están en todas partes: en el ordenador, en el microondas, en los relojes de la calle, en el salpicadero del coche,...¿Para qué necesito llevar el tiempo encima recordándome los minutos que pasan con el tic-tac de la aguja? Además es difícil saber la hora exacta, antes había un teléfono al que llamar, pero ahora nos fiamos de la tecnología y lo sincronizamos todo con el del móvil, con el de la TV, con el de la radio, ¿alguien sabe qué hora es en realidad?
No nos dimos cuenta de este detalle hasta que decidimos poner un reloj en el salón, no podía ser uno cualquiera sino alguno que hubiera vivido en una estación el tiempo suficiente, encontramos el lugar perfecto, un puesto plagado de relojes de segunda mano, sólo había que elegir el modelo, hasta que descubrimos que ni uno solo de ellos estaba en hora.
Aún no tenemos ningún reloj colgado, queremos que el elegido marque la hora sincronizada con nuestro tiempo para que las cosas importantes de nuestras vidas pasen cuando podamos disfrutarlas, hace meses que vamos cada domingo al mercadillo en su busca, deseando llegar a tiempo de comprarlo.

miércoles 11 de mayo de 2011

Bodas alienígenas


Se había propuesto llegar puntual a la ceremonia, hacía tiempo que no acudía a ninguna, pero en esta ocasión se organizó para llegar la primera, incluso para coger posiciones en la iglesia. Tardó poco en darse cuenta de que algo no andaba bien, diez minutos antes de la hora indicada sólo dos señoras mayores que murmuraban oraciones en bajo, la acompañaban en la penumbra.
Salió a la calle, miró a un lado y a otro, ni rastro de la boda, ¿qué podía haber ocurrido? Hizo varias llamadas pero nadie contestaba hasta que finalmente tuvo suerte, su amiga le regañó en bajo:
-¿Dónde estás? Está a punto de empezar
-¡Pero si dentro y no hay nadie!
-¿Qué dices? ¡yo estoy dentro!
Finalmente se dio cuenta de que había confundido el nombre del santo y estaba en otra Iglesia, salió corriendo, paró el primer taxi que vio libre, le pidió que fuera todo lo rápido que pudiera pero cuando llegó la boda estaba prácticamente acabando.
Mientras entraba intentando hacer el menor ruido posible, escuchó al sacerdote decir lo de "puedes besar a la novia", se paró en seco, cogió la cámara, hizo zoom y sacó una fotografía de ese beso tan especial.

martes 10 de mayo de 2011

Quietud en sueño mayor

Todo quietud : el calor aún latente de una tarde despistada de verano, el ruido de alguna racha de viento que reivindica la primavera, la calle está desierta y quieta como un plato.

Ella duerme

Al fondo se escucha el eco de un teléfono al que nadie responderá, como si este sonido hubiera accionado algún resorte, comienzan a llegar ruidos de un parque cercano: risas, pilla pillas y chirriar del ir y venir de los columpios.

Ella duerme

Un hombre baja la calle canturreando, en dirección contraria un coche avanza con los neumáticos rebotando por el empedrado. Las puertas de una ventana chirrían como si no quisieran abrirse nunca más.

Ella ya no duerme, observa a su alrededor con poco interés, se despereza y se baja del techo del coche, habrá que buscar algo para comer.

jueves 5 de mayo de 2011

Catedral codificada


¡Qué pena que las fotos no se titulen como los platos de nouvelle cuisine! Entonces podría definir esta imagen como catedral codificada por una fina capa de templo romano.

miércoles 4 de mayo de 2011

Ascensor cerrado por obras

El mundo de las reformas en las casas y las obras no tiene fin, esto es algo que la gente que vivimos en Madrid y hemos sufrido durante años a nuestro alcalde, sabemos a ciencia cierta.
Puedes creer que algo está ya perfectamente reformado y preparado para la vida moderna y resulta que no, que hay que sanearlo y cambiarlo de arriba a abajo para que esté bien, aunque no perfecto, así al año que viene puedes hacer una nueva obra que esté justificada, en parte.

Yo pensaba que sería un poco difícil que me sorprendiera a estas alturas con el aviso de una remodelación cualquiera, pero este cartel consiguió hacerlo. Cuando leí "obras en el ascensor" me imaginaba remodelaciones en la cabina del tipo: levantar un muro aquí, abrir una ventana allá, sustituir el techo por uno de cristal para que entre más luz...todo para hacer del ascensor un lugar más agradable donde cualquier persona pueda sentirse como en casa, ahora que lo pienso las casas de alguna gente pueden llegar a ser más pequeñas que una cabina de ascensor...

Hay otro pequeño aspecto que hace más auténtico a este cartel que es cómo está pegado, en lugar de celo han utilizado un esparadrapo de papel blanco. Yo lo conozco porque mi madre se lo ponía en los pies para proteger los dedos y sólo era consciente de ese uso, hasta que me di cuenta de que los porteros también lo utilizan para colgar carteles. ¿Por qué lo usarán en lugar del celo de toda la vida? ¿será que los porteros suelen tener los pies mal? ¿habrá algún tipo de característica especial del esparadrapo para colgar carteles que desconocemos? Sólo se me ocurre una forma de averiguarlo que es acercarme al próximo cartel que vea colgado así y comprobar si huele a pies pero quizá prefiera manenter la incógnita.

sábado 30 de abril de 2011

(contra)ventanas y (re)visores

Una mujer tiende las sábanas con cuidado, la tela cae hasta casi rozar la contraventana del piso de abajo, casi al mismo tiempo ésta se abre y aparece la cara de un hombre aún en pijama que confirma con alegría que el fin de semana será soleado. Dos ventanas más para allá una adolescente apoyada en la barandilla mira melancólicamente pasar el tranvía mientras sueña con los viajes que hará en un futuro.

Suena la campana, un grupo de viandantes despistados se apartan de los raíles y entre risas se dirigen a una taberna, el tranvía continúa su camino, veo a un turista asomado por la ventanilla que hace una fotografía del río y creo que he salido yo que me preparaba para lanzar ésta antes de que el tranvía desapareciera.